Aguinaldo and Dewey in Cavite

I’ve been busy these past few days, work has been extremely demanding [really?jejeje]. It has kept me away from my customary dose of reading, research and excursions, but there’s little alternative, in the real world, everyone have to work, of course there are those who doesn’t need to. I’m trying to get a hold of my schedule, I need to better control my time so I could fit everything in.

I have been reading several papers that was recently translated by a friend, Sra.Liz Medina, a writer, historian and a professional translator based in Chile. Since my Spanish is poor, I constantly ask for her guidance regarding difficult old Spanish text, she’s an outstanding Filipino history specialist, she had authored several historical books, the insights she supplies are always comprehensive.

Below are chapters she translated from a diary written during the end of the revolution, it was written by Juan Toral. His work was released in the early 1900’s as El sitio de Manila, 1898 : memorias de un voluntario, Por Juan y Jose Toral.

The significance of this memoir is that it informs us of Dewey’s presence in the celebrations after the proclamation of the first republic in Cavite. Toral stated that Dewey and several Naval officers, joined Aguinaldo in a formal meal.

Historian’s like Constantino and Agoncillo tells us otherwise, but this primary source is something that we must review if we are to comprehend the role the Americans played in our history.

Extractos 1898 El Sitio de Manila

De Juan y José Toral

Recopilados por E. Medina

12 de mayo.

Bien decía yo en mis últimos apuntes que tan pronto se presenta el cielo claro y limpio como lleno de nubarrones.

En los días pasados llegaron dos buques más a esta bahía: uno inglés, que fondeó en Cavite, junto a la Escuadra americana, y otro alemán, que lo ha hecho cerca de la plaza.

En la población renace la tranquilidad; se abren ya casi todas las tiendas; el alumbrado eléctrico  vuelve a funcionar, y alguna gente, a pie y en carruaje, reanuda los paseos por el Malecón y observa fondeada, cerca de Cavite, a la Escuadra americana, echando constantemente humo e iluminando de vez en cuando con sus potentes focos eléctricos paseo y paseantes.

(In other words, from outside the walled city one could see all the way to Cavite, where the American battleships were anchored; these were coal powered and smoke constantly poured from their chimneys; they also had powerful spotlights and would train them on the people promenading on foot and in carriages on the Malecón. Manila – Intramuros and the surrounding districts like Ermita and Malate, Tondo and Binondo – had electric lighting, also telephones.)

Pero, a pesar de todo esto, tengo que apuntar hoy cosas muy desagradables. Esta mañana, procedente de Paragua, llegó a la bahía el  cañonero de nuestra Marina Callao; apenas fue divisado por la Escuadra americana se destacó un barco, que le intimó, y su Comandante arrió inmediatamente la bandera y se entregó sin resistencia alguna.

(The Callao, a Spanish navy gunner, arrived in Manila Bay, it was sighted by the U.S. fleet and a small vessel dispatched to it to deliver an order to surrender, which the Callao’s commanding officer immediately obeyed.)

Siguen, como se ve por este suceso, las imprevisiones y los azoramientos, pues aunque no supiera el Comandante del Callao la declaración de guerra sabía por lo menos que se esperaba de un momento a otro y debió decirle algo la circunstancia de estar apagados todos los faros; pero, además, ¿cómo no hizo escala en algún punto y procuró enterarse de la situación? ¿No encontró nada anormal en los islotes de las bocas ni vió en el Corregidor la bandera americana? Y cuando entró en la bahía y divisó fondeada en Cavite la Escuadra americana, ¿cómo no acudió a su pericia naval y a su serenidad para escapar por cualquier parte, ya que su barco podía navegar por sitios de agua baja y los de los enemigos no?

Él lo sabrá.

(The improvidence and trepidations continue, as shown by this event, since even if the commander of the Collao hadn’t known about the declaration of war [bet. Spain and the U.S.], he at least knew that it was expected at any moment, and the fact that all of the lighthouses were dark should have told him something was up. But besides this, why didn’t he stop at some port and inform himself of the situation? Didn’t he see anything abnormal in the small islands at the entry to the Bay, or see the American flag on Corregidor? And when he entered the Bay and saw the U.S. fleet anchored in Cavite, why didn’t he use his navigational skills and serenity to escape to some other place, since his vessel could navegate in the shallows while those of the enemy can’t?

Who knows.

…….

El Gobernador General de Cavite ha comunicado a Manila el rumor que por allí curre de la llegada de Aguinaldo y otros cabecillas y de una expedición de tropas de desembarco norteamericanas.

(Acc. to Agoncillo, Aguinaldo arrived on May 19 aboard the McCulloch; he was taken to the Olympia where Dewey received him as “the general of the rebel forces”.)

Son ya también públicos los nombramientos de Consejeros de la Asamblea y de Comandantes de Milicias, jefes de zona.

(This was the result of a decree by the Gov. General to form a kind of legislative body and defense militias, which Filipino mestizos and natives could take part in and be leaders of.)

Al leer la lista de nombres pierdo muchas ilusiones, pues en ellos figuran muy pocas personas de ilustración, posición social y lealtad y en cambio aparecen como Consejeros y Comandantes de Milicias todos los cabecillas de la pasada insurrección, algunos d elos cuales apenas saben leer ni hablar el castellano.

(Upon reading the list I feel downcast, because there are very few individuals named who are highly educated, socially prominent and of proven loyalty; on the other hand, named as Councilors and Militia Commanders are all the leaders of the past insurrection, some of whom hardly know how to read and speak Spanish. IN OTHER WORDS, ONLY THE MINORITY OF THESE EX-REVOLUTIONARY LEADERS COULD NOT READ OR SPEAK SPANISH.)

Y ahora pregunto yo: ¿en qué situación dejamos a los filipinos que han estado con nosotros durante los dos años de la insurrección, que han perdido dinero, que se han enemistado con los revolucionarios?

(And now I ask: in what situation are we putting those Filipinos who have been on our side during the two years of the insurrection, who have lost money, who have become the enemies of the revolutionaries?) IN OTHER WORDS, NOW THAT THEIR FORMER ENEMIES ARE SITTING IN THE ASSEMBLY AND ARE THE LEADERS OF THE MILITIAS.

Ha sido una lamentable equivocación, por no calificarla de otra manera, la designación de estas personas, que parece hecha a propósito para que Emilio Aguinaldo realice sus planes si es cierto que viene.

(The designation of these individuals has been a lamentable error – not to call it something else – which it seems has been done on purpose so that Emilio Aguinaldo may carry out his plans, if it is true that he is coming.)

En el caso de que llegue este cabecilla supongo que el General no dará armas a ciertos elementos con él identificados, pues así como creo de buena fe, aunque tengo ratos de duda, que el país está a nuestro lado por su propia conveniencia, creo también que cambiaría de actitud si Aguinaldo llegase.

(If this rebel leader does come here, I suppose the Governor General won’t hand over guns to certain persons identified with Aguinaldo, since, just as I believe in good faith  — although I have moments of doubt – that the country is on our side because it is what is in its best interests, I also believe that it would change its attitude if Aguinaldo were to arrive.)

. . .

8 de junio.

Acabo de enterarme del modo y manera cómo los yanquis han traído a estas playas a Emilio Aguinaldo y demás compinches, así como de los pactos celebrados entre el empingorotado representante de la nación más culta del mundo y el procaz Jefe de unas cuantas turbas insurrectas. STOP

. . .

Hoy, 12 de junio, a la una y media de la tarde, las salvas de artillería hechas desde la Fuerza de Santiago anuncian a los vecinos de Manila la llegada de algún barco de guerra extranjero. Corro a las murallas, repletas de gente, y me entero que el saludo ha sido hecho a un soberbio acorazado alemán, que distingo perfectamente con los anteojos, y que trae a su bordo, según me aseguran y se ve por la insignia que enarbola, al Almirante de la Escuadra alemana del mar de la China.

La noticia circula rápidamente por toda la ciudad, produciendo general alborozo y levantando el espíritu público, sujeto a tan encontrados vaivenes de esperanzas y desengaños desde el mes de abril.

Son muchos y halagueños los comentarios que por todo el mundo se hacen, y algunos de ellos yo, que peco de pesimista en cuanto se refiere a intervenciones europeas en la actual guerra, los encuentro muy atinados. Choca realmente que Alemania envíe tantos barcos de guerra (hay anunciados más) para proteger los relativamente escasos intereses que tiene creados en estas Islas, máxime cuando otras grandes potencias, que tienen más intereses en Manila, cuentan con escasa representación naval en esta agua. Choca también que, a pretexto de esos intereses, venga personalmente el Jefe de la Escuadra. De aquí que, relacionando estos hechos tangibles con la actitud poco definida de Alemania en el conflicto hispanoamericano, tengamos los españoles los motivos suficientes para dejarnos llevar de nuestro carácter y creer unánimamente que el Almirante alemán trae una misión concreta de su Gobierno, y que esta misión nos es favorable, ya que todas las simpatías de la poderosa Alemania están con nosotros.

Apenas fondeó el acorazado Kaiserin-Augusta, el Comodoro Dewey ha visitado al Almirante von Diederichs, que así se llama el alemán. Asegúrase que la visita ha sido corta y de pura cortesía. También se afirma por ahí que el Almirante ha pedido al Gobernador General le señale día y hora para saludarle y conferenciar con él, y que la entrevista se verificará mañana por la mañana. Veremos si despué sde celebrada se trasluce algo de lo que vienen a hacer por aquí los alemanes.

…..

13 de junio.

Esta mañana se ha verificado la anunciada conferencia entre el Almirante von Diedrichs y el Gobernador General. Los que hemos ido a curiosear lo que ha ocurrido en el Ayuntamiento, nos hemos quedado in albis.  Sólo sé que la visita ha sido afectuosa, durando unos treinta minutos, y que han estado presentes el Almirante alemán con sus ayudantes y el Cónsul y Vicecónsul de su nación, y los Generales Augustí y Montojo, habiendo servido este último de intérprete. Por lo demás, nada se ha traslucido de lo tratado en la conferencia. Esta tarde el Capitán General pagará al Almirante la visita en el Consultado alemán, pues parece ser que, por ahora, el simpático marino extranjero fija su residencia en tierra. Ya veremos qué resulta de todo este tinglado.

20 de junio.

….

El mismo día 14 se descubrió una conspiración de voluntarios pampangos, que trataban de apoderarse de las armas del cuartel donde se hallaban, asesinando antes de todos los españoles. Fueron presos y encerrados en la cárcel de Bilibid. También han sido presos algunos katipuneros que ideaban promover un levantamiento en el elemento indígena de la población. Entre los aprehendidos figura el titulado Capitán del Puerto de la República filipina. Por cierto que esta incipiente República fue proclamada solemnemente hace dos días en Cavite. A la ceremonia, que fue seguida de un banquete, asistieron el Comodoro y algunos Oficiales de la Marina yanqui, que, por lo visto, no consideraron rebajada su dignidad de representantes de una gran nación al mezclarse oficialmente con una patulea de criminales y traidores. Un nuevo dato para la historia de esta guerra, tan dolorosa para nosotros y tan negra para los Estados Unidos.

(On the same day, June 14th, a conspiration by Pampanga volunteers was discovered, who were trying to get the weapons in the barracks where they were stationed, killing all of the Spaniards. They were arrested and imprisoned in Bilibid prison. Some katipuneros were also incarcerated who were trying to promote an uprising among the natives in the barrio. Among those arrested is the one they call Captain of the Port of the Philippine Republic. By the way, this incipient Republic was solemnly proclaimed two days ago in Cavite. At the ceremony, which was followed by a banquet, Commodore Dewey and some Yankee navy officers attended, which evidently they did not consider lowered their dignity as representatives of a great nation, upon officially mingling with a gang of criminals and traitors. A new piece of data for the history of this war, which has been so painful for us and so blackening for the United States.)

….

(same date)

Ha entrado en la bahía el acorazado francés Bayard. Con este son ya dos los barcos de guerra que tiene Francia en esta agua. Se anuncia la llegada de otros dos: el Pascal y el Descartes , así como la de varios alemanes, entre ellos el acorazado Kaiser, buque insignia de la Escuadra del Pacífico (alemán). Por confidencias se sabe que los enemigos están un poco escamados (desconfiados) con tantos buques extranjeros, y que el Comodoro ha telegrafiado en este sentido al Presidente MacKinley.

….

Hoy, 20 de junio, han entrado en la bahía el crucero alemán Princess Wilhelm (sic) y el transporte Darmstadt, conduciendo este último 1.300 hombres, que, según dicen, vienen a relevar las dotaciones de los buques. Muchos estiman que esto es un pretexto para tener más fuerzas de desembarco. Realmente, empieza ya a ser chocante la actitud de los alemanes.

…..

27 de junio

Pasaron al enemigo Capitán Sityar, Recarte [Ricarte] y Trías.

Dícese también que insurrectos y yanquis están mal avenidos, y que ha habido algunas escaramuzas entre ellos, habiendo publicado Aguinaldo un bando ordenando se haga fuego sobre el americano que trate de cometer abusos (128).

4 de julio.

Se susurraba desde hace dos o tres días que el Almirante Dewey había prometido a su Gobierno que hoy, aniversario de la independencia de los Estados Unidos, ondearía en los muros de Manila el pabellón americano, y por eso amaneció el día bajo los temores de un bombardeo, que tampoco ha llegado a realizarse. Por la mañana hicieron los barcos enemigos las correspondientes salvas, que fueron contestadas por los otros extranjeros fondeados actualmente en la bahía. Después celebraron los americanos un banquete en la plaza de Cavite, y sentaron a su mesa a Emilio Aguinaldo y compañía.

Sin duda, los vapores de las bebidas, los mutuos ofrecimientos de amistad y protección, los calurosos brindis a la nueva República filipina y las excitaciones hechas al amor propio de los cabecillas insurrectos, trastornaron las débiles cabezas de estos desgraciados, encargados de sacar del fuego la castaña que han de comerse los americanos, y decidieron tomar a Manila sin pérdida de momento.

A las tres y media empezó el fuego por Singalong y San Antonio Abad, generalizándose después en toda la línea y oyéndose con bastante frecuencia disparos de cañón procedentes de nuestra Artillería.

El destacamento del puente de Paco pidió refuerzos, y se envió una compañía que había preparada para el caso en el parque de bomberos del mismo distrito; esto y las corridas de unos cuantos por la calle de Nozaleda produjeron alguna alarma en los vecinos de aquel arrabal; pero, afortunadamente, no pasó del susto consiguiente en las mujeres que por allí vivían. Cuando la compañía de refuerzo llegó al puente de Paco, ya se había retirado el enemigo con grandes pérdidas, y aquella recibió orden de regresar.

El fuego ha durado hasta las seis de la tarde, y en toda la línea ha sido rechazado el enemigo. Esta noche hemos oído también algunos disparos.

7 de julio

Esta mañana entró en el puerto un crucero austríaco, y esta tarde lo hicieron dos:  uno inglés y otro japonés (144).1

CAPÍTULO XXII

La verdad es que los que hayan estado en Manila no la conocerían si por arte diabólico fuesen transportados a ella en estos momentos.

La frondosa vegetación que caracterizaba sus calzadas ha desaparecido. Los altos y espesos cañaverales de las Aguadas, que unían sus copas por encima de los focos eléctricos para formar verde bóveda a todo lo largo del hermoso paseo, han venido abajo a los golpes del hacha; las pomposas hojas de los árboles seculares han sufrido igual suerte.

¡Pobres pájaros, cuyos gorjeos llenaban el follaje de misteriosa vida!  Se encontraron una tarde sin nidos, y han tenido que emigrar a otras regiones!…

¡Ya no se alboroza el espíritu de los paseantes con las encantadoras armonías de las aves que despedían la tarde, ni con el fresco perfume que exhalaban las hojas!

Sólo se ve, a uno y otro lado de los paseos de Magallanes, Arroceros, la Concepción, San Marcelino y las Aguadas, larga hilera de troncos despojados de todo verdor, como fúnebre procesión de fantasmas petrificados, con las escuetas ramas extendidas en el espacio semejando brazos que imploran clemencia.  ¡Ni el jardín botánico ha podido salvarse, y hoy no es más que árido solar lleno de los escombros de la derruida verja!

Todo lo que rodeaba a la ciudad murada ha sido talado, para que desde las murallas pueda dominarse una gran extensión y prevenir una emboscada del enemigo (145).

Cada día va en aumento el abuso de los comerciantes, y no sé cómo se las arreglarán las muchas familias que aquí hay con pocos recursos para no morirse de hambre (146).

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